Muchas pymes llegan a un punto en el que se plantean la siguiente pregunta: ¿la gestoría está cubriendo realmente mis necesidades financieras o necesito un CFO externo para llevar mejor mis finanzas?
Para poder contestar a esa pregunta, hay que responder primero a otras cuestiones: ¿Necesitas recaudar financiación pública o privada? ¿Surge un imprevisto y no sabes si te lo puedes costear?¿Quieres escalar tu negocio y no sabes cómo hacerlo?
Desde The Startup CFO, te explicamos las diferencias entre entre una gestoría tradicional y un CFO externo, qué aporta cada figura y cuándo una pyme empieza a necesitar una dirección financiera más estratégica.
01
Index
ToggleCuál es el trabajo de una gestoría tradicional
Una gestoría se encarga del cumplimiento normativo. Es la pieza imprescindible para que una empresa opere legalmente en España. Su trabajo es reactivo por naturaleza: registra lo que ya ha ocurrido, presenta lo que la ley exige y responde a las peticiones que tú le haces.
• Presentación de modelos trimestrales (303 IVA, 111 retenciones)
• Impuesto de Sociedades y cuentas anuales
• Contabilidad oficial y libro diario
• Nóminas, contratos y Seguridad Social
• Depósito en el Registro Mercantil
• Trámites ante Hacienda y organismos
La clave: una gestoría te dice lo que ha pasado, no lo que va a pasar. Trabaja con datos históricos y su horizonte es el cumplimiento normativo, no la toma de decisiones. La gestoría registra y cumple.
02
Cuál es el trabajo de un CFO externo
Dirección financiera estratégica (CFO)
Apoya en decisiones de inversión, acompaña procesos de fundraising, prepara el data room para due diligence y actúa como interlocutor financiero frente a inversores o potenciales socios.
Planificación y análisis financiero (FP&A)
Construye modelos financieros con escenarios, elabora presupuestos anuales, genera previsiones de tesorería y crea dashboards de KPIs que permiten anticipar problemas antes de que se materialicen.
Controlling
Diseña procesos financieros eficientes, mejora el control interno y optimiza la calidad de la información financiera. También supervisa procesos de facturación y cobros, coordina auditorías y ayuda a minimizar riesgos para mejorar la operativa del negocio.
03
Gestoría tradicional vs CFO externo
Las dos figuras no son excluyentes. Cubren dimensiones distintas del negocio. La confusión más habitual es pensar que una sustituye a la otra, cuando lo habitual es que trabajen en paralelo.
| Área | Gestoría tradicional | CFO externo |
|---|---|---|
| Contabilidad oficial | ✓ Sí | Supervisión |
| Presentación de impuestos | ✓ Sí | Apoyo estratégico |
| Nóminas y laboral | ✓ Sí | No |
| Reporting de gestión con KPIs | No | ✓ Sí |
| Presupuesto anual | No | ✓ Sí |
| Previsión de tesorería | Limitado | ✓ Sí |
| Modelización financiera | No | ✓ Sí |
| Búsqueda de financiación | No | ✓ Sí |
| Relación con bancos e inversores | No | ✓ Sí |
| Análisis de rentabilidad | Limitado | ✓ Sí |
| Planificación estratégica | No | ✓ Sí |
04
Cuándo una gestoría tradicional deja de ser suficiente
No existe un umbral exacto, pero hay ciertos patrones que se repiten. Si reconoces alguno de estos escenarios, probablemente tu empresa ha crecido más deprisa que tu gestión financiera. Tu hoja de excel con los números básicos ya no te da las respuestas que necesitas:
1
Facturáis más, pero no sabéis por qué ganáis o perdéis: La contabilidad muestra un resultado, pero no explica qué clientes, proyectos o líneas de negocio generan margen real. Crecer sin visibilidad sobre la rentabilidad es uno de los riesgos más habituales en pymes en expansión.
2
Sois rentables en el papel pero la caja siempre va justa: Es posible tener beneficios contables y sufrir tensiones de liquidez mes a mes. El problema suele estar en el capital circulante: cobros tardíos, plazos de pago mal negociados o una gestión reactiva del flujo de caja.
3
Necesitáis financiación para dar el siguiente paso: Cuando la empresa empieza a valorar un préstamo ICO, una línea de crédito, ENISA o una ronda con inversores, la información financiera deja de ser un registro y se convierte en una herramienta de negociación. Sin un CFO, ese proceso es mucho más difícil.
Nota importante: el CFO te dice a qué tipo de financiación tienes que optar pero no te prepara para ella.
4
Las decisiones empiezan a tener consecuencias relevantes: Invertir en marketing, abrir una nueva línea de negocio o expandirse geográficamente son decisiones que merecen un análisis financiero previo. No tenerlo es tomar riesgos sin información.
5
No sabéis si podéis permitiros contratar a alguien: Uno de los síntomas más claros: la empresa tiene trabajo y querría crecer el equipo, pero el CEO no tiene claridad sobre el impacto en la caja a 6 meses (runway). Ese cálculo es exactamente lo que hace un CFO externo.
Estos escenarios suelen suceder una vez que la pyme tiene un proceso de facturación reltivamente alto y en fase de expansión. Sin embargo, el umbral de facturación es orientativo: Una empresa de 300k€ con varios empleados y clientes recurrentes puede necesitar un CFO antes que una de 700k€ con un único cliente estable y estructura simple.
05
¿Pueden trabajar juntos?
Las empresas mejor gestionadas no eligen entre gestoría y CFO externo. Tienen las dos, trabajando en capas distintas del negocio.
Un ejemplo concreto: tu gestoría registra una factura de 18.000€ de un cliente, calcula el IVA correctamente y la contabiliza. El CFO externo ve que ese proyecto ha requerido 160 horas de trabajo y tiene un margen del 22%, muy por debajo de tu objetivo. Propone ajustar la tarifa o replantear el tipo de proyectos que aceptáis.
La gestoría cumple con la ley. El CFO os ayuda a ser más rentables. Las dos son igual de importantes en el momento adecuado.
Pero….y no hay ningún inconveniente en tener las dos?
La respuesta rápida: no debería, pero sucede.
Como hemos dicho, son roles complementarios y que la gran mayoría de las empresas optan por tener ambas; sin embargo, existe una condición fundamental: la coordinación entre ambas partes.
Cuando la información financiera no fluye correctamente entre la gestoría y el CFO, pueden aparecer problemas como:
• Retrasos en el reporting
• Diferencias de criterio contable
• Datos inconsistentes para la toma de decisiones
• Duplicidad de tareas
• Pérdida de tiempo por parte de la dirección
Por eso, muchas empresas buscan proveedores capaces de integrar ambas funciones o equipos acostumbrados a trabajar de forma coordinada. El verdadero valor no está únicamente en disponer de una gestoría y un CFO, sino en conseguir que ambos trabajen sobre una única versión de la realidad financiera de la empresa.
06
Cómo podemos ayudarte desde The Startup CFO
En The Startup CFO trabajamos con startups y pymes que necesitan profesionalizar su gestión financiera sin asumir el coste de incorporar un director financiero a tiempo completo.
Nos incorporamos como un socio estratégico y nos encargamos de todos los aspectos financieros de tu empresa: CFO, gestoría y contabilidad, legal y te acompañamos durante todo el proceso para conseguir tanto financiación pública como privada.
Si crees que tu empresa ha superado el punto en el que una gestoría tradicional es suficiente, contacta o agenda una llamada con nosotros y analizaremos cómo podemos ayudarte.


