Forecasting: Los Riesgos (I)

El forecasting cumple una función crucial en la gestión financiera, pero conlleva riesgos como suposiciones poco realistas y factores externos que no se pueden reflejar en Excels. En este artículo, destacamos los factores clave a tener en cuenta para un forecasting preciso y efectivo.
Resumir en AI
Compartir en RRSS

Jaime Medina

El forecasting es una de las funciones más importantes dentro de un departamento financiero. Mientras que las áreas de bookkeeping y accounting se ocupan de tener controlado y de verificar los números a pasado y a presente, el forecasting se centra en mirar hacia adelante, anticipando lo que sucederá en los próximos meses o años. Es un ejercicio valioso, pero también lleno de potenciales peligros.

El primer error habitual es asumir que la realidad seguirá exactamente lo que se plantea en una hoja de Excel. Cualquiera puede crear una hoja de cálculo que haga que un proyecto aparezca absolutamente rentable. Con frecuencia vemos a emprendedores hacer suposiciones poco realistas, como decidir que un KPI, que lleva plano durante los últimos tres años, de repente mejorará un 50% a partir del próximo mes. Esto se hace repetidamente en una forma sofisticada de wishful thinking. La inercia habitual de los negocios típicamente sigue las tendencias pasadas. Si bien estas tendencias pueden cambiar, requiere una inversión o gasto asociado. Por ejemplo, si una empresa quiere vender 50 nuevas cuentas al mes en lugar de 20, debe haber un plan de acción detrás de ese salto.

El segundo peligro habitual es creer que todo puede capturarse en una hoja de Excel. Esta es una tentación común de los financieros, cuyo material de trabajo gira en torno a los números. Sin embargo, un negocio está influenciado por tendencias de mercado, comportamientos cualitativos, diferencias culturales entre regiones y más, factores que no siempre pueden cuantificarse en una hoja de cálculo. Las mejoras en productos, por ejemplo, a menudo dependen de las actitudes de los clientes, que son difíciles de predecir mediante métodos puramente cuantitativos.

El tercer gran riesgo, como diría Nassim Taleb, es ignorar los cisnes negros, esos eventos completamente inesperados que pueden cambiar radicalmente la dirección de un negocio. Ningún forecast en 2018 o 2019 contempló la llegada del COVID-19 en 2020, lo cual es comprensible. Pero debemos recordar que siempre habrá otra crisis imprevista que no podemos predecir. Por lo tanto, los negocios no sólo deben proyectar un buen forecast en situaciones normales, sino ser razonablemente robustos ante situaciones extremas.

Por supuesto, el forecasting no es completamente inútil. ¡No todo puede ser malo! Cuando se hace bien, puede ser muy efectivo. De hecho, ¡parte de nuestro trabajo consiste en crear pronósticos sólidos! Es una de las herramientas más poderosas para definir la estrategia empresarial y evaluar la validez de las hipótesis. En nuestro próximo artículo, profundizaremos en las maravillas del forecasting.

Contacta con nosotros
newsletter sobre los riesgos

Forecasting: Los Riesgos (I)

WhatsApp