
Jaime Medina
Sí, lo hacen.
Estamos cansados de oír lo contrario. La idea de que una startup solo puede obtener financiación bancaria si ya es rentable o tiene flujo de caja positivo simplemente no se ajusta a la realidad. Vamos a desmontar este mito y explicar cómo funciona realmente.
Mi padre solía bromear diciendo que “los bancos solo te prestan cuando no lo necesitas”. Y en parte tenía razón. Los bancos asumen un riesgo considerable para obtener una rentabilidad limitada, así que es lógico que sean cautelosos. Para proyectos más inciertos, el equity suele ser una vía más adecuada. Por eso la financiación en etapas iniciales tiende a venir de fondos de capital riesgo.
Pero esto no es blanco o negro. El primer día, Uber tuvo que financiarse con equity. Nadie iba a prestar dinero a una idea no validada. Pero una vez que la empresa abrió con éxito en 100 ciudades, ¿por qué no financiar la siguiente con algo de deuda? El paso de “cero deuda” a “principalmente deuda” ocurre de forma progresiva, a medida que disminuye el riesgo y aumenta la visibilidad del negocio.
Como siempre, la clave está en las unit economics y en la estructura de costes. Si una startup ya factura millones con márgenes altos y recurrentes, y puede reducir gastos fijos si es necesario, está en una posición de “default alive”. Eso es precisamente lo que analizan los bancos más sofisticados. Si Uber comprobó que ciertas ciudades se volvían rentables con el tiempo, financiar nuevas aperturas con deuda no solo es razonable, sino también inteligente.
Tenemos que superar las ideas desfasadas. En The Startup CFO hemos acompañado a nuestros clientes en decenas de operaciones bancarias a lo largo de los años, con distintos socios financieros, y ninguna ha terminado en default. Es cierto que los bancos no financiarán una startup desde el día uno, pero al alcanzar ciertos hitos, la deuda se convierte en un complemento valioso al equity, la financiación pública o el revenue-based financing.
Es hora de dejar atrás los mitos. La financiación bancaria puede (y debe) formar parte de la mezcla financiera de una startup.


